Cuando vi el nuevo color de
Le Creuset, me encantó. Los pasteles dan mucha tranquilidad, son colores de los que no te cansas nunca y concretamente este combina con cualquier cosa.
Las cocotte de Le Creuset están fabricadas a base de hierro fundido, hace que el calor sea distribuido de manera uniforme y proporciona al mismo tiempo una cocción lenta. ¿Quién no recuerda las cacerolas aquellas de nuestras abuelas que pesaban un quintal?
De las cosas que más me gustan de las cocotte es cómo preservan y conservan todos los alimentos. Mantiene vivo el color de los vegetales y otra cosa muy a tener en cuenta es su exclusivo sistema antiadherente. En este caso concreto fijaros, un bizcocho hecho al fuego y que se desmolda estupendamente pasados unos minutos.
Os invito a elaborar en vuestra cocotte un
Bizcocho Caramelizado al Fuego, os aseguro que lo repetiréis, se consigue una jugosidad con apenas cuatro ingredientes. Si esta misma receta la hiciérais en el horno, ya os adelanto que no os saldría de esta forma. Un Bizcocho de nota, os lo prometo.
Ingredientes para 8 porciones:
1 plátano
15 guindas previamente remojadas en licor, si lo comen los niños omitís este paso
2 peras
30 gr de mantequilla
60 gr de azúcar
200 gr de harina especial repostería
1 cda de levadura tipo royal
4 huevos
170 gr de azúcar
20 gr de aceite de oliva virgen extra
Preparación:
En una sartén amplia ponemos la mantequilla y cuando esté deshecha añadimos las frutas en trozos toscos. Dejamos que se ablande bien y reservamos, este paso podéis hacerlo el día antes.
Ponemos en el fondo de nuestra cocotte, fijaros que tenga el interior esmaltado, los 60 gr de azúcar y llevamos al fuego, dejamos que se haga caramelo y apartamos del fuego.
Ponemos todo el contenido de la sartén sobre el azúcar que lógicamente habrá endurecido. Reservamos.
En un bol batimos los huevos junto al azúcar, basta que quede bien integrado, añadimos el aceite, harina y levadura tamizadas y mezclamos muy bien.
Vertemos sobre todo lo anterior y llevamos la cocotte al fuego ya tapada. Del 1 al 10 de la vitrocerámica graduamos en el 2 y medio, los que tengáis fuego buscad la similitud.
Así lo dejamos durante 1 h 5 minutos. Pasados los primeros 20 minutos podéis abrir para ir observando, inmediatamente volvemos a tapar. Iréis viendo que la fruta y el caramelo, tal y como veis en las imágenes, como que quieren subir a la superficie, es absolutamente normal.
Pasado este tiempo retiráis del fuego y dejáis como 6 o 7 minutos sin tocar. Veréis como se está despegando de las paredes. Basta que le deis un poco de meneíllo para que quede completante listo para girarlo sobre un plato. Haced este movimiento con seguridad y ayudandoos de dos paños de cocina.
Este bizcocho lo tendréis en perfecto estado para comer durante tres dias. Igual de jugoso que el primero.
Grado de dificultad: Muy fácil
Tiempo de elaboración: 1 h 40 min
Origen: Las recetas de Sara